1. Index
  2. Localización
  3. Estructura. Descripción general
  4. Estructura. Primer recinto
  5. Estructura. Segundo recinto
  6. Estructura. Tercer recinto.
  7. Prehistoria y edad antigua.
  8. Época musulmana
  9. Conquista cristiana
  10. Siglos XIV y XV
  11. Desde el XVI hasta nuestros días.
  12. La dama blanca. El origen.
  13. Iker.
  14. Experiencias personales.
  15. Curiosidades del castillo.
  16. Fotografías misteriosas.
  17. Enlaces de interés.
Castillo de la Riba de Santiuste

Desde el siglo XVI hasta nuestros días


 

Diversos factores condujeron a la pérdida del valor militar de los castillos medievales, entre ellos el que es objeto de nuestro estudio: el afianzamiento del poder real frente a la nobleza, el final de la Reconquista tras la conquista de Granada en 1492 y sobre todo el uso de las nuevas armas de fuego que propiciaron el surgimiento de nuevas formas defensivas tales como las fortificaciones abalaurtadas con una nueva disposición a lo ancho de los distintos elementos constructivos del castillo, al revés que en el periodo medieval con una disposición a lo alto.

Así el castillo de la Riba fue perdiendo progresivamente su importancia al igual que otras fortalezas del Reino, no obstante dispuso de un pequeño retén de tropas hasta fechas relativamente tardías, también había a su mando un alcaide nombrado por el obispo y al que tenían que pagar los vecinos como impuesto anual una gallina (Histgüeb).

Durante la Guerra de Sucesión que enfrentó a los partidarios de Felipe V de Borbón y a los partidarios del Archiduque de Austria y pretendiente Carlos, tras la muerte de Carlos II, la provincia de Guadalajara fue un campo de batalla importante entre los dos pretendientes, con batallas tales como las de Brihuega y la de Villaviciosa. Castilla en general fue partidaria del pretendiente Felipe y Cataluña, Valencia y Aragón de Carlos. Parece ser que las tropas austracistas atravesaron varias veces la comarca saqueando algunos lugares debido a la fidelidad mostrada hacia Felipe de Borbón; a modo de ejemplo, el castillo de Pelegrina, residencia veraniega del obispo de Sigüenza, fue incendiado. En Histgüeb se comenta el caso del pueblo de Matas y de Pozancos, cercanos a La Riba y en donde se constata en documentos antiguos daños y robos a las iglesias de dichos pueblos, también hay un caso en Sigüenza de una muerte violenta de un lugareño por "erida que le dieron los soldados" (Histgüeb).

Felipe V de Borbón, por Jean Rac y su enemigo el Archiduque Carlos de Austria

En principio no hay ningún dato que nos haga pensar que el castillo de La Riba fuera protagonista de ningún suceso bélico u objeto de rapiña y robo, ya por dicha época ya tendría que estar bastante deteriorado pero los pueblos del norte de Sigüenza sufrieron el robo producido por los soldados austracistas y lo normal sería que el pueblo de La Riba fuese objeto de alguno de ellos.

Durante la Guerra de la Independencia se producen varios robos en los graneros del pueblo y daños en la Iglesia (campanario, puerta nueva, retejado), según constan en los libros de contabilidad de la Iglesia (Marcos Nieto). Sin embargo, los daños son fundamentalmente materiales, no hay constancia de pérdidas humanas.

En cuanto al castillo, Layna Serrano nos comenta que a comienzos de enero de 1811, el general francés Mouton-Duvernet, gobernador militar de Soria por la época, avanzó con importantes fuerzas desde Soria, asesinó al cura párroco de Caltojar, hizo desmantelar el cercano castillo de Atienza y podría haber hecho algo parecido con el castillo de la Riba, ya que por el aspecto de las ruinas parece ser que algunos lienzos podrían haber sido volados con explosivos. ¿El gran agujero que había en el lienzo del patio trasero y que hoy está tapado, fue producto de ello?. La finalidad de estas acciones se achaca a eliminar la posibilidad de que las partidas guerrilleras que pululaban por la zona, se refugiaran en dichos castillos. Los franceses avanzaron hasta Sigüenza, la cual ocuparon, pero no sin que "El Empecinado" luchara con ellos a la altura de Imón y luego más tarde en la propia Sigüenza, donde al parecer les causó doscientas bajas.

General Mouton-Duvernet y el guerrillero Juan Martín "El Empecinado"

Hay que recordar que Sigüenza fue durante un tiempo una base de la partida del "Empecinado" en dura pugna con el gobernador militar de Guadalajara el general Hugo, padre del escritor Víctor Hugo. ¿Tal vez el castillo de la Riba fue destruido en parte por los mismos guerrilleros en vez de por los franceses? El Empecinado aportilló el castillo de Torija con hornillos de pólvora para evitar que los franceses se pudieran refugiar en él. La tradición parece indicar que fueron los franceses los que volaron los lienzos de la muralla de La Riba.

Veamos ahora la situación del castillo y de la comarca durante las guerras carlistas. A la muerte de Fernando VII, en 1833, reclamó su sucesión su hermano Carlos (conocido por sus partidarios como Carlos V) quien no reconocía los derechos de su sobrina Isabel II. Al tener Isabel tres años, la regencia estuvo en manos de su madre María Cristina. La guerra entre los partidarios de ambos (carlistas contra isabelinos o cristinos) se conoce como Guerra de los Siete años, Primera Guerra Carlista o, también Primera Guerra Civil. La zona de Sigüenza fue en parte partidaria del carlismo pero el control efectivo fue del ejército Isabelino. El mariscal carlista Miguel Gómez ocupa Sigüenza y el 30 de agosto de 1836 derrotaría a los ejércitos isabelinos cerca de Matillas y el día 24 de noviembre de ese año el famoso general Cabrera ocuparía Sigüenza de nuevo. Partidas como la del brigadier Polo y una vez más Cabrera recorrerían toda la comarca en 1839 y en 1840 hubo un fuerte combate en Olmedillas (cercana a Riba de Santiuste en mas o menos 10 kilómetros) entre los carlistas acantonados en Horna y las tropas isabelinas, con derrota de estas últimas.

Los generales Carlistas Miguel Gómez y Ramón Cabrera "El Tigre del Maestrazgo"

Durante la Tercera Guerra Carlista, el carlismo resurgiría en Guadalajara en 1872 y en esta zona operaría el brigadier carlista Ángel Casimiro Villalaín, conquistando Palazuelos y Sigüenza. No obstante a pesar de estos episodios de control carlista, toda la comarca estaría bajo control gubernamental como en la Primera Guerra Carlista. En abril de 1875 hay noticias de Cuadra y Cortazar recorrerían Sigüenza y Molina de Aragón y ya en septiembre se había extinguido ya la guerra en Guadalajara.

 

Entrada de los carlistas en la ciudad de Vitoria

 

No tenemos ningún dato acerca de cómo pudo afectar dichas guerras al castillo, probablemente ya por esa fecha estaría muy derruido, recordemos la voladura de la Guerra de la Independencia; quizás viera pasar a las diferentes partidas que recorrían la zona en busca de voluntarios y de armas, sin ningún hecho de armas digno de mención en su término, lo más cerca que hubo alguna escaramuza fue en Olmedillas y en Palazuelos, tal como hemos visto.

Ya a comienzos del siglo XX disponemos de alguna foto acerca del estado del castillo, en concreto el cronista Layna Serrano para su primera edición de "Castillos de Guadalajara" realizó varias en el año 1932 durante la II República. En todas ellas, vistas la mayoría en la sección "estructura" del castillo, se puede apreciar el calamitoso y ruinoso estado en el que se encontraba. Hoy en día los originales se encuentran en la Diputación de Guadalajara, al igual que la colección del fotógrafo Jaramillo, a la que agradecemos su puesta a disposición.

En el final del verano de 1836 transcurre el último episodio bélico acontecido en las cercanías del castillo: la sangrienta Guerra Civil Española. Tras la rebelión del 18 de julio, esta zona permanecería a la espera de lo que sucedía en el resto del país pero ya el 25 de agosto empiezan a entrar en la ciudad las primeras columnas milicianas procedentes de Madrid, Alcalá y Guadalajara, en concreto una columna de la CNT-FAI, horas después llega una columna comunista: el batallón "Pasionaria" y días más tarde vendrán miembros de la JSU y una columna de ferroviarios de la UGT y miembros del POUM. Durante 3 meses hubo lucha por los alrededores: desde el 25 de agosto al 15 de octubre cuando cayó la catedral, último reducto republicano, en poder de las tropas nacionales.

El coronel nacional García Escamez comandará las tres columnas que procedentes de Soria intentarán unirse a las fuerzas nacionales provenientes de Zaragoza. La primera columna avanzará desde Atienza, en poder nacional desde el principio de la Guerra, hasta Jadraque y Huérmeces. La segunda avanzará desde Barahona hasta Sigüenza por Paredes, Riba de Santiuste, Imón, y la tercera desde Medinaceli hasta Mojares y Alcuneza. Los milicianos republicanos harán varias intentonas de conquistar Atienza de manera infructuosa y según parece el día 21 de agosto intentarán la conquista de La Riba de Santiuste, también sin resultado ya que las tropas nacionales al parecer tenían un retén de tropas en el castillo y desbarataron el intento de conquista republicano. Según parece los milicianos avanzaban por la carretera con dos camiones blindados artesanales en cabeza y otros camiones y desde el castillo una pieza artillera nacional al tercer disparo averió a uno de ellos. Acto seguido los milicianos emprendieron la retirada ya debido al acierto de la artillería nacional, a la llegada de un grupo de requetés procedentes de Alcolea del Pinar por la carretera de Sienes o al ataque de la aviación nacional procedente del aeródromo de Barahona, no queda claro. En la desordenada retirada cayeron heridos una muchacha miliciana de 15 años y muerto cerca de Imón el jefe del grupo de milicianos del POUM Hypolite Etchebéhère, esposo de Mika Feldman que años más tarde comentará el suceso en su libro "Mi guerra de España".

 

 

El coronel nacional y conquistador de Sigüenza García Escamez

 

La Riba de Santiuste permanecerá en la zona controlada por el bando nacional hasta la finalización de la Guerra, sin ningún otro suceso que señalar. En marzo de 1937 y durante la batalla de Guadalajara, toda la comarca fue zona de concentración de las tropas italianas que tomaron parte en ella.

El castillo ha sido siempre propiedad del obispo de Sigüenza, pero no obstante no se sabe en qué momento recayó la titularidad en el Estado, ¿fue con ocasión de las desamortizaciones del siglo XIX, una venta posterior...?. El caso es que el castillo de La Riba y otros seis de la provincia fueron adjudicados por un valor total de 3,5 millones de pesetas en una subasta pública en el año 1971. El corresponsal de "La Vanguardia Española" en Guadalajara, Luis Monje Ciruelo, informaba en esas fechas de los pormenores de la histórica cita celebrada en la Delegación de Hacienda: "La sesión del Patrimonio del Estado sacó a subasta las ruinosas fortalezas medievales construidas entre los siglos XIII y XV de Arbeteta, Establés, Alcolea de las Peñas, Galve de Sorbe, Valfermoso de Tajuña, Riba de Santiuste y Beleña de Sorbe y la afluencia de postores ha sido extraordinaria". Más de 70, entre ellos extranjeros, según Monje, concurrieron en la puja (Galvedesorbe.com). Cuatro de los siete castillos licitados acabaron en manos de propietarios catalanes, y uno de ellos, Carlos Junquera de Miguel se hizo con el de la Riba y con el de Galve de Sorbe. Poco tiempo después se vendió al actual propietario, el cual procedió a una intensa reconstrucción que hemos desarrollado anteriormente en el apartado "estructura" de esta página web. Para ella contrató a diversos habitantes del pueblo que le ayudaron en tan inmensa labor, apuntalando y recreciendo los lienzos exteriores y rehabilitando el interior como vivienda. Al parecer tal labor de reconstrucción también la llevaron a cabo en los veranos miembros de "Nueva Acrópolis".

Durante una época el actual propietario se lo cedió como vivienda a un tal Tony Chao del que hablaremos más adelante en la sección de fenómenos paranormales. También, al parecer, hubo actividad en el castillo de la asociación cultural para unos y secta para otros "Nueva Acrópolis" y se comenta que dentro del castillo se practicaba el tiro con armas de fuego. Al abandonar el castillo Tony Chao, diversos vándalos y gamberros rompieron la cadena que cerraba el castillo y lo ocuparon, quemando una parte de él y llenándolo todo de basura. Actualmente el castillo tiene tapiada con un muro la puerta de entrada para evitar que la gente produzca destrozos y llene todo de desperdicios. A pesar de ello el visitante del fin de semana y diversos colegios suben hasta la entrada principal para contemplar las magníficas vistas de la comarca y la mole impresionante del castillo.